El gobierno cubano volvió a sacar la carta de la exención de aranceles para alimentos, productos de aseo y medicamentos, prolongando la medida hasta el 30 de septiembre de 2025. Un respiro, sí, pero también un recordatorio de la crisis que no da tregua.
Desde ya, los viajeros y quienes mandan paquetería internacional podrán seguir entrando esos productos sin pagar ni un quilo en impuestos. Todo quedó amarrado en la Resolución 123 de 2025, publicada en la Edición Extraordinaria No. 13 de la Gaceta Oficial.
¿Y qué dice la nueva movida? Pues que si traes tu equipaje contigo, puedes entrar los productos de manera excepcional hasta septiembre. Si los mandas aparte, el límite sigue siendo 500 dólares o 50 kilogramos. Para los envíos, subieron el valor en aduana de 200 a 500 dólares, pero te mantienen la gracia de no pagar nada por los primeros 30 dólares o 3 kilogramos. Eso sí, cualquier cosa que pase de ahí, paga su 30% de arancel.
Ojo, los alimentos, medicamentos y productos de aseo deben venir separados del resto del equipaje. Y si es por correo o paquetería, solo se permiten esos artículos, ni más ni menos.
Vladimir Regueiro Ale, el ministro de Finanzas y Precios, fue quien firmó el decreto que entra en vigor el 1 de mayo de 2025. Otro parche más para aguantar el temporal.
Pero la gente en la calle no se come el cuento completo. Muchos cubanos ven esta medida como una evidencia clarita del hambre y la escasez que hace rato azota al país. Aunque el régimen la vende como «un alivio para la población», lo cierto es que solo tapa, de manera temporal, la tremenda falta de alimentos, medicinas y productos básicos que se sufre a diario.
La extensión no es una sorpresa. Ya en enero, a través de la Resolución 26 de 2025, se había prorrogado este beneficio hasta el 30 de abril. Y ahora, con esta nueva prórroga, queda claro que la cosa no ha mejorado ni un tantico.
El desabastecimiento y la baja producción interna siguen obligando a las autoridades a tirar de este tipo de medidas, mientras las soluciones de fondo brillan por su ausencia. Para muchos cubanos, esta «facilidad» no es más que otra curita pa’ un país que necesita cirugía urgente.