La noche del jueves se tiñó de luto en Santiago de Cuba cuando un violento accidente en la Plaza Antonio Maceo cobró la vida de Miguel Argüelles, un joven de 30 años que viajaba como pasajero en una motocicleta. El impacto contra un pisicorre que trasladaba urgentemente a una adolescente intoxicada fue tan fuerte que Miguel murió en el acto, dejando a su comunidad consternada.
Detalles del accidente
Según reportó el periodista Yosmany Mayeta, la moto tenía luz verde cuando ocurrió el choque. El conductor del vehículo sobrevivió, pero quedó con una pierna fracturada y golpes en la cabeza, actualmente bajo cuidado en el Hospital Saturnino Lora. Mientras, la menor de 17 años que viajaba en el pisicorre fue ingresada en el Hospital Infantil Norte, aunque su estado sigue sin aclararse.
«Se van los buenos»
Miguel, quien cumpliría años este 27 de abril, era conocido en el barrio como un trabajador incansable. «Era un luchador… hasta se compró su casa en Mariana de la Torre. ¡Qué dolor!», compartió una vecina entre lágrimas. Su historia se suma a la de otros jóvenes que han perdido la vida recientemente en las peligrosas calles santiagueras.
Otra tragedia reciente
El sábado anterior, tres cubanos fallecieron en la Carretera del Morro tras el choque entre una moto a alta velocidad y una motorina. Félix ‘Brother’ Ortiz, Leonel Bell (el conductor) y Darilen Gonce no resistieron las heridas. Solo sobrevivió ‘Betiquín’, con lesiones menores.
Cifras que alarman
Aunque las estadísticas oficiales reportan 634 muertes viales en 2024 (ligeramente menos que antes), la situación sigue siendo crítica. El 80% de los accidentes ocurren en zonas rurales con pésima señalización y calles en mal estado, pero las autoridades solo insisten en multar más, sin reparar carreteras.
¿Hasta cuándo?
Mientras el gobierno no invierta en infraestructura decente, estas tragedias seguirán repitiéndose. Cada vida perdida es un grito de alerta que parece caer en oídos sordos.