En medio del constante ir y venir del Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, las autoridades aduaneras detectaron un intento bastante audaz: alguien quiso sacar del país 26,000 euros escondidos dentro de una maleta con doble fondo, todo sellado con nailon como si fuera cosa secreta. Pero nada se escapa al radar de la Aduana cubana, que últimamente anda con los ojos bien abiertos.
Fue el vicejefe primero de la Aduana General de la República, William Pérez González, quien soltó la bomba en la red social X. Según explicó, el dinero no había sido declarado y eso va en contra de lo que establece el Banco Central de Cuba. Así que, sin muchos rodeos, se aplicaron las medidas correspondientes… aunque no soltaron prenda sobre cuáles fueron.
En Cuba, si alguien entra o sale con más de 5,000 dólares (o su equivalente en otras monedas) tiene que cantarlo en la Aduana. Si no lo hace, el dinero puede ser decomisado sin más vueltas, como ha pasado en más de una ocasión. Lo curioso es que esta movida no es un caso aislado ni mucho menos.
Solo en los primeros tres meses de este año 2024, la Aduana ya había echado mano a 3.2 millones de pesos cubanos y unos 91,000 dólares americanos. Según Nelson Cordovés Reyes, jefe máximo de la Aduana, esta tendencia no ha parado de crecer, y cada día los operativos se vuelven más rigurosos. Ya lo habían dicho antes: la cosa está caliente.
Un ejemplo claro de ese reforzamiento lo vimos a finales de marzo, cuando se descubrió otro caso digno de película. En esa ocasión, intentaron sacar cuatro lingotes de oro camuflados en el doble fondo de otra maleta. Dos kilos de oro que tampoco llegaron muy lejos.
Lo cierto es que la Aduana cubana está pisando fuerte en su lucha contra las ilegalidades. Y mientras los controles se intensifican, quienes intentan burlar al sistema se encuentran con un muro cada vez más difícil de esquivar. En este contexto, parece que cada maleta sospechosa podría esconder una historia que, tarde o temprano, terminará saliendo a la luz.