Wayota, un joven artista español, decidió cambiar el confort de Europa por la vibra musical de Cuba, pero su sueño chocó con la realidad desde el primer día: un apagón de 48 horas que lo dejó «sobreviviendo» en La Habana. «Definitivamente no sé cómo se las arreglan los cubanos», confesó en un video de Instagram, donde documenta su aventura caribeña con una mezcla de asombro y resignación.
Del estudio al sudor: Bienvenido a la isla
El colapso eléctrico del 14 de marzo —que dejó a oscuras a medio país— fue su bautismo de fuego. Mientras muchos cubanos llevaban décadas acostumbrados a estos dramas, Wayota, con maletas aún sin desempacar, se refugió en el arte. «Dibujé para relajarme. Lo único que me preocupaba era la comida que acababa de comprar», contó entre risas nerviosas, mostrando sus bocetos como prueba de supervivencia creativa.
«¿Estás loco?»: Las críticas no se hicieron esperar
Muchos no entendieron su decisión. «Una cosa es escuchar salsa desde Barcelona y otra vivir sin luz, agua ni comida», le espetó una usuaria. Otros fueron más directos: «Bienvenido al infierno». Pero el español, lejos de echarse para atrás, defendió su elección: «Vine a conectar con la cultura musical más diversa del mundo. Grabaré un álbum aquí, pase lo que pase».
La polémica escaló cuando Eliecer Ávila, influencer cubano, compartió su historia. Wayota saltó a los comentarios: «No entiendo tanto odio a su propia tierra. Sí, hay problemas, pero verla solo con resentimiento no ayuda».
La ironía migratoria: Cubanos hacia España vs. español hacia Cuba
Mientras Wayota busca inspiración en la isla, más de 53,000 cubanos han emigrado a España entre 2023 y 2024, según datos oficiales. La Ley de Nietos y programas como Proyecto Arraigo han facilitado que miles encuentren en pueblos españoles lo que Cuba no les pudo dar: estabilidad.
Hoy, España alberga a 223,532 cubanos, un récord histórico. ¿El contraste? Un artista ibérico que, en plena crisis energética, eligió el camino inverso. «No sé qué me espera, pero tengo un propósito», insiste.
¿Romántico o ingenuo?
Wayota representa esa mirada externa que idealiza Cuba pero tropieza con sus contradicciones. Mientras él celebra la cultura, los cubanos le recuerdan que la música no llena la nevera. Su historia, más que un simple relato de adaptación, es un espejo de las dos caras de la isla: la que seduce y la que agota.