El abogado Wilfredo «Willy» Allen lanzó una advertencia clara para los inmigrantes en Estados Unidos: no presentar un asilo político sin fundamentos sólidos.
Esta recomendación llega justo después de que se anunciara la revocación del parole humanitario que benefició a más de 532 mil cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos entre octubre de 2022 y enero de 2025. En este contexto, Allen fue enfático al señalar que no quiere ver casos de asilo «Mickey Mouse», es decir, solicitudes sin bases legales fuertes.
El experto hizo referencia a aquellas personas que llegaron con parole humanitario y que podrían considerar esta vía para obtener un estatus migratorio más estable. Sin embargo, advirtió que presentar un asilo sin argumentos sólidos puede traer más problemas que soluciones.
Allen enfatizó que los cubanos que entraron con parole y ya están próximos a cumplir un año y un día en EE.UU. deberían esperar para solicitar la residencia permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano. Para estos casos, cree que la mejor estrategia es aguantar hasta cumplir con el requisito de tiempo y evitar complicaciones innecesarias.
Por otro lado, para los cubanos que ingresaron a territorio estadounidense mediante la aplicación CBP One, el abogado sugirió que sí consideren aplicar a asilo dentro del período establecido. Esta sería una manera de proteger su permanencia en EE.UU. y evitar riesgos de deportación.
El contexto migratorio cambió radicalmente la semana pasada, cuando Donald Trump dejó sin efecto el programa de parole humanitario que había sido implementado por la administración de Joe Biden. Ahora, los beneficiarios del programa deben abandonar el país antes del 24 de abril o enfrentar la posibilidad de ser expulsados, a menos que encuentren otra vía legal para quedarse, como lo es el asilo.
Desde la Casa Blanca, el argumento oficial es que tanto el parole humanitario como CBP One excedieron los límites de la ley federal. Mientras tanto, miles de inmigrantes se encuentran en la incertidumbre, buscando opciones legales para no verse forzados a regresar a sus países de origen.