Las palabras de Donald Trump sobre deportaciones masivas han puesto los pelos de punta a medio Miami, pero una cubana le encontró el lado cómico al asunto. «Azúcar de Cuba», la tiktoker que hace reír hasta con las tragedias, soltó un video que ya es viral por mezclar el drama migratorio con la cruda realidad de la isla.
«¿Dónde van a meter a 500 mil cubanos?»
Con esa picardía que solo tienen las cubanas, la creadora de contenido se preguntó en tono de broma: «Si ahora me dieron las dos libras de arroz de noviembre, ¿ustedes creen que van a alcanzar los víveres para los deportados?». Y remató con un toque de realidad: «El pan, que ya parece de bocadito de cumpleaños, va a quedar como tortica de Morón».
El consejo que dio fue épico: «Guarden su saco de arroz antes de volver, que aquí no hay ni para los que estamos». Pero lo que realmente hizo tronar las redes fue su advertencia final: «Lo peor no es el hambre… ¡es hacer la cola de la Oficoda!».
La Oficoda: El verdadero trauma
Para los que no saben, la Oficina de Control de Distribución de Alimentos (Oficoda) es ese lugar donde los cubanos pierden la juventud esperando por una libra de pollo o un pedazo de jabón. «Azúcar» lo sabe bien, y su chiste caló hondo: «Imagínense llegar de Estados Unidos y tener que fichar para que te den lo que no hay».
Trump y sus «absurdos»: La sección que todos necesitamos
La tiktoker no es nueva en esto de reírse de la política. En su canal tiene un espacio llamado «Trump y sus absurdos», donde le mete humor a los anuncios que ponen nerviosos a medio exilio. Esta vez no fue la excepción, aunque detrás del chiste hay una preocupación real: ¿qué pasará con los cubanos que aún no han ajustado su estatus?
Los comentarios no se hicieron esperar. Desde «Ay, mi madre, con la cola de la bodega me basta» hasta «Prefiero quedarme ilegal que volver a hacer fila para un huevo». Lo cierto es que, entre risas y memes, el video dejó claro algo: volver a Cuba no es una opción viable para nadie.
¿Broma o advertencia?
Mientras Trump sigue agitando el fantasma de las deportaciones, «Azúcar de Cuba» le recordó al mundo lo que significa vivir en la isla: colas eternas, comida racionada y un sistema que colapsa día a día. ¿La moraleja? Más vale reír que llorar… aunque a veces den ganas de las dos cosas.