La historia de Maite, una cubana de 42 años que lucha por su vida tras un accidente en La Habana, ha conmovido a miles en redes sociales. Ella no solo sobrevivió al accidente, sino que ahora enfrenta un enemigo aún peor: la negligencia médica en los hospitales cubanos. Su única esperanza es salir del país y recibir atención médica en el extranjero, pero necesita ayuda para lograrlo.
Un pedido desesperado por una visa humanitaria
Maite ha alzado su voz para pedir una visa humanitaria que le permita salir de Cuba y recibir el tratamiento que tanto necesita. Según su testimonio, fue víctima de malas prácticas médicas en dos hospitales de La Habana: el Hospital Ortopédico Docente Fructuoso Rodríguez y el Hospital Hermanos Ameijeiras.
Desde Miami, su caso ha sido impulsado por Osvany Sánchez, creador de la página de Facebook Pesca en Miami, y el exboxeador Lino Tomasén, conocido como “El Hombre de Hierro Cubano”. Ambos han iniciado una campaña de ayuda para lograr que Maite pueda salir del país y recibir la atención médica que en Cuba le niegan.
«No quiero que me operen en Cuba, me puedo morir»
En un video compartido en redes sociales, Maite expresó su miedo y desesperación. «No me quiero quedar en Cuba, que me piquen los trocantes… una visa humanitaria, que no me piquen los trocantes ni que me hagan esa operación en la vejiga, que me puedo hasta morir», declaró entre lágrimas.
Su estado de salud es crítico: ha desarrollado escaras debido a la falta de movilidad y no ha recibido el tratamiento adecuado. «Yo tengo 42 años y todavía estoy joven, y yo no estaba así. Todo esto fue negligencia médica», insiste.
Sin medicinas, sin curas y sin esperanza en los hospitales cubanos
Maite también hizo un llamado a la solidaridad para recibir ayuda económica. Necesita dinero para costear sus necesidades médicas, ya que ha sido prácticamente abandonada por el sistema de salud cubano. «Un favor a todo aquel que me pueda ayudar con un granito de arena, se lo pido», dijo.
Ante esta situación, Tomasén anunció que posiblemente abrirán una recaudación en GoFundMe para cubrir los gastos médicos y facilitar su salida de Cuba.
«Me estoy curando con servilletas»
Uno de los testimonios más impactantes de Maite fue cuando describió las condiciones en las que sobrevive en su propia casa tras ser dada de alta sin recibir un tratamiento adecuado.
«Hoy me tuve que curar con servilletas. Servilletas. Meterme mechas con servilletas en los huesos, donde los tengo expuestos… No puedo mostrar ese video porque está muy feo. Solo Dios sabe lo que estoy pasando», contó con la voz entrecortada.
Según su relato, los hospitales no le proporcionaron materiales de cura ni medicamentos y la enviaron a su casa «a morirse». «Nunca hubo materiales de cura en el policlínico, nunca hubo medicamentos», lamentó.
Además de las escaras y las heridas abiertas, Maite sufre de constantes diarreas debido al uso prolongado de antibióticos. Ha pedido ayuda para conseguir pastillas probióticas, ya que su flora intestinal está destruida.
Rechazada por los hospitales y obligada a firmar su propia sentencia
Maite asegura que el Hospital Ortopédico Docente Fructuoso Rodríguez agravó su condición y que en el Hospital Hermanos Ameijeiras la rechazaron sin darle solución.
«Me pasaron para el Ameijeiras porque sabían lo que habían hecho en el Fructuoso. Y de ahí también me botaron como una perra», denuncia.
Después de siete años padeciendo esta situación, ahora le han propuesto una operación riesgosa en la vejiga y los trocantes. «Me quieren cerrar el cuello de la vejiga y operarme después las escaras, como si yo fuera un caballo. Tengo que firmar un papel y me puedo morir. Yo no quiero eso», expresó con miedo.
«Ayúdenme a salir de aquí»
Con lágrimas en los ojos, Maite repite una y otra vez su único deseo: salir de Cuba y recibir tratamiento en el extranjero antes de que sea demasiado tarde.
«Tengo 42 años. No me quiero morir. Me estoy curando con papel de servilleta en un hueso expuesto. Por favor, que esto se haga viral. No puedo más. Ayúdenme», suplica.
La comunidad cubana en el exterior ha comenzado a movilizarse para ayudarla. Si conoces a alguien que pueda gestionar una visa humanitaria para Maite o brindar cualquier tipo de ayuda, puedes comunicarte con Osvany Sánchez al 786.685.9365.
Su historia es solo un ejemplo más de la crisis del sistema de salud en Cuba, donde la falta de recursos y la negligencia pueden ser una sentencia de muerte para muchos pacientes. Mientras tanto, Maite sigue luchando por su vida con la esperanza de que alguien, en algún lugar, escuche su llamado de auxilio.