Una tragedia pudo haber ocurrido en Santiago de Cuba, pero el destino tenía otros planes. Un niño cayó este martes desde un cuarto piso en un edificio del Distrito José Martí, provocando una escena de terror entre los vecinos. De inmediato, fue trasladado de urgencia a un hospital infantil de la ciudad.
Un suceso que alarmó a la comunidad
El periodista Yosmany Mayeta reportó el impactante hecho a través de su cuenta de Facebook, donde detalló que el menor fue socorrido rápidamente tras la caída. Sin embargo, en su publicación inicial no especificó ni la edad del niño ni su estado de salud, lo que generó gran preocupación en redes.
Afortunadamente, en la sección de comentarios, una vecina identificada como Ailín Durán trajo alivio a muchos al afirmar que el niño está fuera de peligro. «Vivo en su escalera», comentó la usuaria, asegurando que el menor había sufrido una fractura en el tabique, pero que su vida no corría riesgo.
Otra testigo, Yusi Leblanch, confirmó la versión, mencionando que estuvo presente cuando el niño fue atendido en el cuerpo de guardia y que los médicos lograron estabilizarlo. “Va a estar bien, gracias a mis profesoras enfermeras”, escribió en redes, resaltando la rápida y eficiente actuación del personal de salud.
Un desenlace que pudo ser mucho peor
Aunque caer de un cuarto piso es un evento que pone en riesgo la vida, el menor parece haber tenido una suerte increíble, sufriendo solo heridas menores en comparación con lo que pudo haber sido una tragedia.
Los accidentes que involucran a niños en Cuba generan una gran conmoción en la sociedad, y este caso no fue la excepción. Sin embargo, el alivio ha sido evidente al confirmarse que el menor se encuentra estable y que todo apunta a una pronta recuperación.
Accidentes infantiles que han estremecido a Cuba
Este no es un caso aislado. En los últimos meses, varios accidentes han sacudido a la isla, muchos de ellos involucrando a menores.
En enero pasado, en Camagüey, tres adolescentes resultaron heridas cuando una motorina chocó con un carretón de caballos en una zona urbana.
Otro hecho trágico ocurrió en La Habana, cuando una niña perdió la vida tras el vuelco e incendio del auto en el que viajaba cerca del puente del Cotorro. También, en el reparto Mantilla, un ómnibus impactó a un triciclo familiar, causando la muerte de un niño de 9 años en el acto.
Estos sucesos han generado debates sobre la seguridad infantil en la isla, dejando claro que es urgente mejorar las condiciones de infraestructura y transporte para evitar tragedias.
Afortunadamente, en el caso del niño de Santiago de Cuba, la historia tuvo un final esperanzador. Un golpe de suerte, una rápida asistencia médica y el apoyo de la comunidad evitaron lo peor. Sin duda, un milagro que muchos celebran con alivio.