Este domingo, Alexander Otaola volvió a encender las redes con uno de sus comentarios picantes, esta vez sobre la revocación del parole humanitario para algunos cubanos en EE.UU. «Se acabaron los videos llorones de ‘extraño mi barrio’… ¿Ahora nadie quiere volver a Cuba?», soltó el presentador en Facebook, con esa ironía que lo caracteriza.
Y claro, el arroz se le quemó a más de uno. La publicación generó una tormenta de comentarios, dividiendo aguas entre quienes le dieron like a su sarcasmo y los que le llovieron críticas.
Sheyla Sotolongo no se mordió la lengua: «Otaola, eres tan cínico como Díaz-Canel. ¿Sabes lo que es que tus hijos lloren porque su papá no puede verlos? Él se fue para darnos una vida mejor, no por gusto». ¡Zas!
Pero no todos leyeron el mensaje igual. Leonor De Las Casas salió en su defensa: «¡Coño, pero si Otaola no está hablando de los migrantes, sino de las agencias que hacen propaganda! Lo que hay es mucho odio y poco entendimiento».
Humberto Carlos Torres Hornia tiró otra pregunta al aire: «¿Y la libertad? Que tú no tengas familia en Cuba no significa que los demás no quieran visitar a los suyos».
Y Lázaro Carlos Cuesta Rodríguez le dio un toque emocional: «Otaola, cuando sepas lo que es amar a tu familia, entenderás esos videos. Bájale dos al veneno que llevas dentro».
¿Qué dijo Otaola antes sobre el parole?
No es la primera vez que el polémico presentador se mete en el tema migratorio. En enero, mandó un mensaje tranquilizador a los cubanos con documentos I-220A e I-220B: «Si te portas bien y estás en regla, no tienes de qué preocuparte».
Pero ojo, porque también advirtió: «Si tienes antecedentes penales o conexiones con el régimen, ahí sí la cosa se pone fea». Según él, las autoridades estadounidenses están revisando casos de fraude, especialmente de quienes regresaron a Cuba después de obtener asilo.
Otaola y Giménez: ¿De enemigos a aliados?
Hace poco, el presentador sorprendió al respaldar al congresista Carlos Giménez, quien pidió la deportación de un centenar de cubanos vinculados al gobierno de la isla. «Por fin se mueve algo contra los infiltrados», celebró Otaola, dejando atrás sus críticas anteriores al político.
Moraleja del día: En el tema migratorio, Otaola siempre le echa leña al fuego. ¿Tú qué piensas? ¿Es un crítico necesario o un polemista sin corazón? ¡Déjalo en los comentarios!