La Aduana General de Cuba no está para jueguitos. Este jueves, en un operativo que parece salido de una serie de narcos, descubrieron un cargamento de droga bien escondido… ¡en paquetes de pañales desechables! El chisme viene directo desde Estados Unidos, con escala en el Aeropuerto Internacional José Martí, donde las autoridades dieron el palo.
¿Qué encontraron? Papeles «mágicos» (pero no de esos que te hacen reír)
William Pérez González, vicejefe primero de la Aduana, soltó el dato en X (antes Twitter): «31 hojas de papel impregnadas con cannabinoides sintéticos». O sea, «El Químico», esa sustancia que está poniendo patas arriba a medio Cuba. Lo peor es que el método de camuflaje fue de película: los traficantes usaron pañales como fachada, pensando que así pasarían desapercibidos. ¡Qué falta de respeto pa’ los culeros!
Operativo conjunto: Aduana + MININT = ¡Boom!
El hallazgo fue posible gracias a un trabajo en equipo entre la Aduana y el Ministerio del Interior (MININT). Según las autoridades, esto forma parte del «Ejercicio de Prevención y Enfrentamiento a los Ilícitos de Drogas», que básicamente significa: «Aquí no pasa ni un paquete raro».
Pero esto no es un caso aislado. La semana pasada, Isnavis Chacón, jefa de Aduana del aeropuerto, había advertido sobre el aumento de drogas que entran por vía aérea. El modus operandi favorito: «mulas a ciegas», personas que sin saberlo llevan paquetes con narcóticos a cambio de unos pesos. «Usted es responsable de lo que carga», les dijo, casi como un recordatorio de que el dinero fácil puede salir muy caro.
«El Químico»: La droga que está arrasando con los jóvenes
Si hay algo que preocupa más que el tráfico, son los efectos de esta droga en las calles cubanas. Médicos han alertado que los cannabinoides sintéticos (esa copia barata y peligrosa de la marihuana) están causando estragos en la salud mental y física de quienes la consumen. Alucinaciones, ataques de pánico y hasta daños permanentes son solo algunas de las consecuencias.
¿La buena noticia? La Aduana asegura que mantiene su política de «Tolerancia Cero» contra las drogas. ¿La mala? Los traficantes siguen inventando métodos cada vez más creativos para colar su mercancía.