El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS) ha comenzado a enviar notificaciones electrónicas a los migrantes beneficiados con el parole humanitario, advirtiéndoles que deben abandonar el país si no quieren enfrentar una expulsión.
El mensaje va dirigido a cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos que entraron bajo este programa y ahora se enfrentan a la dura realidad de tener que salir de Estados Unidos. Si no lo hacen voluntariamente, podrían ser detenidos y deportados.
«Usted debe salir de Estados Unidos antes, pero no más tarde que la fecha de terminación de su libertad condicional. No salir oportunamente puede tener consecuencias migratorias adversas», señala el documento, que se ha compartido en la plataforma X por la periodista Jennie Taer. Esta notificación llega apenas tres días después del fin del programa que permitió el ingreso de más de 532,000 migrantes.
La orden es clara: una vez terminada la libertad condicional, los migrantes pueden quedar sujetos a un proceso de expulsión expedita bajo la sección 235 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) o enfrentar procedimientos de remoción según la sección 240 de la misma ley. Si no han conseguido una base legal para permanecer en el país, la única opción para evitar la deportación es salir antes de la fecha límite.
Además, si no abandonan el país a tiempo, comenzarán a acumular presencia ilegal en EE.UU., lo que podría traerles aún más problemas migratorios. La acumulación de más de 180 días en situación irregular, seguida de una salida del país, puede derivar en la inadmisión futura si intentan regresar en un plazo determinado.
En caso de que los migrantes opten por salir por vía terrestre, el aviso detalla que deben reportar su salida una vez que estén fuera de EE.UU. usando la aplicación CBP Home.
Pero la medida no se detiene ahí. También se revoca la autorización de empleo que dependía del parole. Según el aviso, el DHS tiene la intención de revocar todas las autorizaciones de trabajo otorgadas bajo este programa, ya que la condición que permitía la aprobación de esos permisos ya no existe.
Si la autorización de empleo aún no ha vencido, quedará automáticamente anulada a partir del 24 de abril de 2025, a menos que se presente evidencia de que la persona sigue bajo parole en EE.UU. No obstante, este recurso no cambiará la decisión de terminar el programa, por lo que cualquier intento de apelar la revocación del permiso de trabajo será en vano.
El mensaje final del DHS es tajante: si alguien sigue trabajando sin autorización, estará violando la ley y enfrentará las consecuencias de su situación migratoria.
Esta decisión marca un cambio drástico en la política migratoria de EE.UU. y deja en incertidumbre a miles de personas que confiaron en el parole humanitario para buscar un futuro mejor.