La casa de Yunior Amaro en Marianao se ha convertido en el blanco favorito de los ladrones. ¡Cinco intentos de robo en dos meses! El último ocurrió esta madrugada, alrededor de las 3:00 a.m., cuando un tipo disfrazado como si fuera a robar un banco (con overol, guantes, gorra, cubrebocas y hasta botas de agua) trató de colarse en la vivienda de la Avenida 45, entre 112 y 114. ¿Lo más indignante? Ya es la segunda vez en menos de un mes que se meten con esta familia.
No importa que tengan cámaras, rejas y alarmas—los delincuentes parecen burlarse de todo. «En Cuba ya ni con eso estás seguro», denunció la página La Tijera en Facebook, que compartió el video donde se ve al ratero en plena acción. Yunior Amaro, el dueño de la casa, está tan harto que ofrece 100,000 pesos a quien dé información para atrapar a estos tipos.
«Me pueden escribir directo a mi perfil», dijo Amaro en los comentarios. «Marianao está ‘rico rico’… pero de robos y droga. No sé dónde vamos a parar». Y con razón: hace menos de un mes, los mismos ladrones le robaron materiales de construcción, una planta eléctrica y hasta la comida del freezer. En esa ocasión, Yunior había ofrecido 30,000 pesos por información, pero al ver que los ataques no paran, subió la apuesta.
La ola de inseguridad que no para
Lo de Marianao no es un caso aislado. En Ciego de Ávila, hace poco, dos tipos intentaron robar una moto eléctrica a pleno día. Por suerte, unos vecinos se les echaron encima y los agarraron hasta que llegó la policía. ¿El problema? Cada vez más cubanos sienten que tienen que hacerse justicia por su mano, porque las autoridades no dan abasto.
En Las Tunas, la cosa tampoco pinta bien. En febrero, dos maleantes apalearon a un custodio para robar animales de una cooperativa. Y en Santiago de Cuba, los vecinos del reparto Pastorita le dieron una pela a un ladrón que le arrebató el teléfono a una persona antes de entregarlo a la policía.
Pero el caso más grave pasó en Centro Habana, donde un joven de 21 años fue apuñalado hasta la muerte solo para robarle el celular. ¿Hasta cuándo va a seguir esto? La gente está harta, asustada y, sobre todo, desesperada por soluciones.
¿Qué está pasando en Cuba?
La crisis económica, la escasez y la impunidad están creando una tormenta perfecta para que la delincuencia se dispare. Los robos ya no son solo de noche ni en casas solas—ahora son a cualquier hora, en plena calle, y con una violencia que asusta.
Y mientras tanto, la gente se pregunta: ¿Dónde están las autoridades? ¿Por qué tienen que ser los vecinos los que se organicen para protegerse? ¿Cuántos casos más tienen que pasar para que esto cambie?
Por ahora, Yunior Amaro y su familia siguen en la mira de los ladrones, esperando que alguien les dé un chisme que los lleve tras las rejas. Ojalá la recompensa de 100,000 pesos sirva para algo más que para desahogar la rabia.