El gobierno cubano acaba de soltar la bomba: para 2025, planean enchufar mil megawatts (MW) de energía solar al Sistema Eléctrico Nacional (SEN). La idea es levantar unos 50 parques fotovoltaicos por toda la isla, porque, como dicen por ahí, «el sol no tiene fronteras»… pero aquí viene el pero más grande que un aguacate cubano: ¡no hay baterías pa’ guardar tanta energía!
O sea, la luz solar se usará solo de día, cuando el sol esté dando candela, pero cuando llegue la noche—y con ella los apagones—pues adiós, mi amor. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, lo admitió sin tapujos en Granma: ya llegaron los primeros contenedores de almacenamiento, pero las baterías brillan por su ausencia.
¿Y por qué no las instalan ya? Según el ministro, es pa’ evitar que se dañen. «Son como gavetas que hay que acoplar», dijo, pero sin fechas claras ni detalles concretos. Traducción: seguiremos «alumbrados» solo cuando el sol decida echarnos una mano.
La cruda realidad: los apagones no se van (ni con mil MW solares)
El propio ministro tiró la toalla (o casi): «¿Que si con mil MW solares se acaban los apagones? ¡Ni soñando!» Resulta que el déficit energético es tan grande que, incluso con este proyecto, Cuba seguirá patinando en la oscuridad.
Y es que el problema no es solo la falta de sol de noche. Las termoeléctricas están más viejas que el camino de La Habana a Santiago, muchas con más de 40 años y «pegando chispas» por falta de mantenimiento. La producción de petróleo nacional está por los suelos—apenas 40,000 barriles diarios, un tercio de lo que se necesita—y los pozos solo extraen el 6% del crudo disponible.
Pero no todo está perdido. Las autoridades están buscando petróleo en zonas como Boca de Jaruco, La Habana del Este y Puerto Escondido, y quieren subir la extracción al 10-11%. Además, para 2025, esperan sumar entre 3 y 5 pozos nuevos. Eso sí, mientras tanto, el país sigue dependiendo de combustibles importados.
Energía solar: ¿solución o parche?
Los parques fotovoltaicos son un «apaño» urgente para reducir la dependencia del petróleo, pero el plan tiene más grietas que un malecón en temporada ciclónica:
- Todo es importado: paneles, componentes, sistemas… y ahora, ¡baterías!
- Sin almacenamiento, la energía se pierde como lágrima en el mar.
- Los apagones seguirán siendo el pan nuestro de cada día.
Ramsés Monte Calzadilla, del MINEM, dijo en la Mesa Redonda que hay avances en renovables. Pero, compañeros, ¿de qué sirve tanta luz solar si no se puede guardar pa’ la noche?