En Pinar del Río, una madre desesperada ha alzado su voz para denunciar el abandono que sufre su hijo, Rosmiel, un niño que padece encefalopatía epiléptica, específicamente el síndrome de Lennox Gastaut, una forma severa de epilepsia que lo mantiene postrado en cama. Rosalba Castillo Barrios, la madre del menor, ha suplicado ayuda durante años, pero las autoridades locales han hecho caso omiso a sus solicitudes de una vivienda adecuada para atender las necesidades de su hijo.
Un niño que ya no cabe en su cuna
Rosmiel, quien requiere cuidados especiales debido a su condición, ya no cabe en su cuna, lo que le provoca dolores y lesiones en los pies. La familia no cuenta con un espacio suficiente en su hogar para colocar una cama adecuada, y la que poseen está almacenada en la casa de un vecino, deteriorándose por falta de uso.
“Mi hijo sufre día a día, noche tras noche, por no tener espacio para estar cómodo”, relató Rosalba en un emotivo video publicado en Facebook. “Denuncia: ¡¡Rosmiel necesita su casa!!”, exclamó la madre, visiblemente angustiada.
Seis años de lucha y desatención
Rosalba lleva seis años luchando para que las autoridades de Pinar del Río le brinden una vivienda adecuada para su hijo. “En seis años solo he pedido una vivienda, aunque sea pequeña, para que mi niño pueda tener su cuarto con las condiciones que su salud requiere”, expresó en otro post.
La madre no solo enfrenta la falta de espacio, sino también la negligencia del sistema de salud. En 2024, denunció la falta de Levetiracetam, un medicamento esencial para tratar la epilepsia de Rosmiel. Tras su denuncia pública, el fármaco “apareció”, pero esto no soluciona el problema de fondo: la falta de un hogar adecuado para el menor.
Las cicatrices de la desidia
En sus publicaciones, Rosalba compartió imágenes de Rosmiel, mostrando las lesiones y escaras que sufre debido a las condiciones inapropiadas en las que vive. “El alma se me cae en mil pedazos cada vez que te cargo en mis brazos y ríes”, confesó la madre. “Lamento mucho que esta batalla no la he ganado para ti, ni para tus hermanas… pero no me voy a cansar, porque el camino no está hecho de una sola piedra, sino de miles”.
Un llamado a la solidaridad
Rosalba ha recurrido una y otra vez a las redes sociales para denunciar la situación de su hijo, buscando no solo justicia, sino también solidaridad. “Dios tiene que ayudarnos, la vida no nos puede tratar tan mal. Tú no lo mereces, mi niño. Yo seguiré luchando por ti”, escribió en un mensaje desgarrador.
Su caso ha conmovido a muchos, pero hasta ahora, las autoridades no han dado una respuesta concreta. “Cuándo van a entender que necesitamos un poco de espacio para su cama, su colchón antiescaras, un lugar para su coche y para sentarnos”, cuestionó Rosalba.