Lo que vivió Yunisley Suárez Rodríguez es una verdadera pesadilla. La madre cubana denunció que intentaron incendiar su casa con sus tres hijos dentro, en un acto que ella atribuye a represalias por su activismo político. Sin embargo, lo más alarmante es que, a pesar de haber denunciado amenazas previas, la policía no hizo absolutamente nada para protegerla.
El incendio que pudo ser una tragedia
El pasado 24 de febrero, a las 2:30 de la madrugada, Yunisley fue despertada abruptamente por los ladridos de su perro y los gritos desesperados de sus vecinos. Cuando abrió los ojos, vio lo impensable: su cuarto estaba en llamas.
«La cama, el escaparate, las cosas de la escuela de los niños… todo estaba ardiendo», relató en una entrevista para el programa La Casa de Maka.
Sin esperar ayuda, ella y sus vecinos apagaron el fuego como pudieron, mientras sacaban a los niños de la casa, quienes ya estaban asfixiados por el humo. Afortunadamente, lograron salvarse, pero el terror de esa noche aún persiste.
Amenazas ignoradas por la policía
Este ataque no fue una sorpresa para Yunisley. Días antes, había alertado a las autoridades sobre su vecino Marcos Martínez Capote, a quien describió como un drogadicto y alcohólico que ya la había amenazado con un arma.
«Este señor, cuchilla en mano, nos cayó atrás a mí y a mis hijos dentro de la casa», contó. Pero cuando acudió a la policía en busca de protección, ignoraron su denuncia y dejaron en libertad a su agresor.
Tras el incendio, intentó presentar una nueva denuncia, pero la respuesta de la policía fue la misma: no procedía porque no tenía pruebas de que él fuera el responsable.
«Les dije que los responsabilizaba por cualquier cosa que nos sucediera a mí y a mi familia», sentenció Yunisley, completamente indignada.
“Nos quieren silenciar”
Para esta madre cubana, el ataque no fue un simple acto de vandalismo, sino una estrategia de represión encubierta contra su activismo.
«Lo que pasa es que yo soy opositora al régimen abiertamente y ellos lo saben», aseguró. Según su testimonio, el gobierno usa a delincuentes con total impunidad para hostigar a los disidentes, mientras que las víctimas quedan indefensas ante la violencia.
Indignación en redes sociales
El caso de Yunisley ha desatado una ola de indignación en redes sociales. Miles de usuarios han expresado su rechazo a la impunidad con la que operan los agresores en Cuba cuando las víctimas son críticos del régimen.
«Después se preguntan por qué la gente no sale a las calles. Si intentan matar a una madre con sus hijos y la policía no hace nada, ¿qué queda para los demás?», escribió un usuario.
«El mundo tiene que seguir viendo estas noticias, tenemos que compartirlas y denunciar estas atrocidades. La dictadura protege a delincuentes mientras encarcela a los que piensan diferente», comentó otro.
Un futuro incierto
Mientras su esposo sigue en prisión por publicar un meme contra el gobierno, Yunisley y sus hijos continúan viviendo con miedo, sin ninguna garantía de seguridad.
Su historia es un reflejo de la cruda realidad que enfrentan muchas familias en Cuba, donde la violencia y la represión se han convertido en parte del día a día. Mientras tanto, las autoridades siguen sin dar respuestas y la incertidumbre sobre su futuro es cada vez mayor.