El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la introducción de una nueva “Tarjeta Dorada” de residencia permanente para extranjeros dispuestos a invertir 5 millones de dólares en el país. Este programa, diseñado para atraer a individuos adinerados, tiene como objetivo impulsar la economía estadounidense mediante inversiones, generación de empleo y pago de impuestos.
¿Qué ofrece la «Tarjeta Dorada»?
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump explicó que la “Tarjeta Dorada” ofrecerá privilegios equivalentes a los de una “Green Card”, incluyendo una vía hacia la ciudadanía estadounidense. Sin embargo, enfatizó que, aunque este permiso facilita la residencia permanente, no implica la compra directa de la ciudadanía.
El presidente mencionó que conoce a “algunos oligarcas rusos que son personas muy agradables” que podrían beneficiarse de este programa, según informó The New York Post.
Reemplazo del programa EB-5
Este nuevo esquema reemplazará al actual programa EB-5, que otorgaba “Green Cards” a extranjeros que invertían entre 900,000 y 1.8 millones de dólares en proyectos que generaran al menos diez empleos en Estados Unidos.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, señaló que el programa EB-5 será descontinuado debido a problemas de fraude y mala gestión, y que la “Tarjeta Dorada” se implementará en aproximadamente dos semanas. Sin embargo, no se proporcionaron pruebas concretas sobre estos problemas.
Impacto económico y reacciones
La administración Trump anticipa que este programa atraerá a empresas interesadas en traer profesionales altamente calificados al país y estima la venta de hasta un millón de “Tarjetas Doradas”. Los fondos recaudados se destinarán a reducir el déficit presupuestario nacional.
No obstante, la viabilidad legal de modificar o eliminar el programa EB-5 sin la aprobación del Congreso sigue siendo incierta.
Este anuncio ha generado diversas reacciones, especialmente en el contexto de las políticas migratorias de la administración Trump. Mientras algunos sectores empresariales ven con buenos ojos la iniciativa por su potencial para estimular la economía, otros critican que se privilegie a los más ricos en los procesos de inmigración.
Contraste con políticas migratorias restrictivas
Esta medida contrasta notablemente con las políticas migratorias de Trump tras su regreso a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, caracterizadas por un enfoque restrictivo hacia la inmigración.
Por ejemplo, se otorgaron nuevas facultades al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para deportar de manera acelerada a inmigrantes que ingresaron al país bajo programas como el “parole” humanitario y CBP One, implementados durante la administración anterior.
Además, se suspendieron los procesos migratorios de miles de beneficiarios de programas como el “parole” humanitario y la reunificación familiar, afectando a nacionales de América Latina y Ucrania que habían ingresado legalmente al país y esperaban regularizar su estatus.