La provincia de Matanzas está viviendo una de sus peores crisis energéticas en la historia. Apagones que se extienden hasta 22 horas diarias han dejado a los matanceros en una situación límite, obligando a las autoridades a tomar medidas drásticas para paliar el desastre.
Este sábado, la Empresa Eléctrica de Matanzas anunció una estrategia que, aunque parece insuficiente, busca aliviar un poco la situación: garantizar una hora de electricidad al día en los circuitos más afectados. La idea es distribuir de manera más equitativa los pocos recursos energéticos disponibles, aunque muchos se preguntan si esto será suficiente.
«Una hora de luz»: ¿Solución o parche temporal?
Según un reporte de TV Yumurí, una fuente no identificada explicó que las medidas extremas buscan reducir la demanda en el sector estatal para poder ofrecer un poco más de energía a la población. «La idea es bajar la demanda en el sector estatal para garantizar un poco más de energía y así incrementar esa hora de servicio que se le está brindando a los clientes», detalló la fuente.
Además, se mencionó que «la provincia está teniendo afectaciones promedio diarias de entre 20 y 22 horas sin electricidad». La estrategia, aunque mínima, es intentar dar al menos una hora de corriente a los circuitos más golpeados.
El Consejo Energético entra en acción
Ante la gravedad de la situación, el Consejo Energético de Matanzas, liderado por el primer secretario del Partido Comunista en la provincia, Mario Sabines Lorenzo, y la gobernadora Marieta Poey Zamora, ha activado un plan de emergencia.
En una reunión extraordinaria, se acordaron varias medidas clave:
- Suspensión de actividades no esenciales: Se reducirá el consumo en sectores que no son vitales para priorizar servicios básicos.
- Control riguroso a grandes consumidores: Se supervisará estrictamente a entidades con alto consumo eléctrico.
- Apoyo alimentario en comunidades: Se elaborarán y distribuirán alimentos en barrios para garantizar el acceso a productos esenciales.
- Atención diferenciada a grupos vulnerables: Se fortalecerán programas como el Sistema de Atención a la Familia (SAF) para apoyar a quienes más lo necesitan.
¿Y qué pasa con el combustible y los grupos electrógenos?
El Consejo Energético también abordó la necesidad de mejorar la eficiencia en el uso del combustible y el desempeño de los grupos electrógenos. Se destacó la importancia de supervisar el suministro de combustible y capacitar a los operadores para optimizar el ahorro energético.
Entre las soluciones a largo plazo, se espera que el central azucarero Jesús Rablón Moreno, en Calimete, logre su total autoabastecimiento energético. Esto podría aliviar un poco la demanda en la red eléctrica provincial.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Se han denunciado violaciones en el uso de energía en zonas como Ciénaga de Zapata, Los Arabos y Varadero, lo que ha llevado a reforzar las inspecciones y controles.
Una crisis que va más allá de Matanzas
La situación en Matanzas no es un caso aislado. Forma parte de un problema nacional agravado por la obsolescencia del sistema eléctrico, la escasez de combustible y una infraestructura que parece colapsar.
Mientras tanto, la población sigue enfrentando una realidad desesperante, con un impacto directo en su calidad de vida. Las soluciones claras y a corto plazo brillan por su ausencia, dejando a los matanceros en una incertidumbre que parece no tener fin.
¿Podrá Matanzas salir de esta oscuridad? Por ahora, solo queda esperar y adaptarse a una realidad que, lamentablemente, parece estar lejos de mejorar.