Western Union ha colapsado tras el paso de Irma por La Habana

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El paso del huracán Irma por el Caribe fue devastador para la infraestructura de muchos países, incluida Cuba.

Por ello varios familiares que residen en el exterior han enviado dinero mediante diversas vías para solventar la situación económica de sus hermanos, padres, hijos, etc.

Una de estas vías es la agencia norteamericana, Western Union, la cual estaba colapsada este 15 de septiembre debido a la masiva afluencia de personas.

Los problemas de conexión y que algunos locales presentan daños estructurales ocasionados por las penetraciones del mar del huracán Irma son algunas de las causas de este colapso.

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La mayoría de las sucursales habaneras de la agencia de envíos de dinero norteamericana, Western Union, estaban colapsadas ayer debido a la masiva afluencia de personas, los problemas de conexión y que algunas presentan daños estructurales ocasionados por las penetraciones del mar del huracán Irma, según el portal Cubanet.

“Muchos no han podido cobrar las remesas familiares enviadas a través de las sucursales habaneras de la Western Union” refiere la corresponsal en La Habana del sitio web.

Algunas oficinas permanecen afectadas por el huracán Irma y otras no tienen conexión de internet, fundamental para las operaciones bancarias. Además, “ninguna parece con intenciones de extender su horario en función de la necesidad del público”, comenta.

“A las 3:30 PM en la Western Union de Carlos III habían recogido solamente cincuenta carnés de identidad” refiere. Sin embargo, “aún quedaban sin ser atendidos otras 50 personas más afuera”.

Al inicio de la cola, que estaba controlada por la policía, llegaban “mujeres con niños, embarazadas y el que creyera que podría resolver con muela”, dijo una mujer que esperaba cobrar su dinero.

“Esto está así desde que pasó el ciclón”, comenta una dependiente del café que queda en la puerta contigua a la empresa.

Además agrega que “Ayer estuvieron hasta las 8 de la noche”, pero hoy según el funcionario de la Western Union, no sería igual.

Este funcionario comentaba a todo el que preguntaba, “si antes de que llegue la hora de cerrar terminamos con estos carnets, entonces recogemos otros”, y explica más, “también depende de si alcanza el dinero o si no se va la conexión”.

Un cubano, residente en Estados Unidos, dice estar desde la 10 de la mañana esperando. No se cohíbe y cuenta su situación: “Tengo que cobrar 2000 dólares. Si no, me botan del hotel en que me estoy quedando”.

“Hay gente hasta de Santa Fe”, dice una de las últimas. Mientras agrega que “no hay conexión en casi ningún lugar”. La mayoría de los que esperan son centrohabaneros a los que el huracán no perdonó “pese a tener algunos el cuello lleno de prendas religiosas”.

La oficina situada en los bajos de la tienda Yumurí, esquina Reina y Belascoaín, a las cuatro de la tarde también había recogido los carnés de algunos usuarios.

“No pretendemos dar más servicios después de las 5 y media, que es cuando cerramos”, son las explicaciones que da la señora que han puesto a atender al público. “Usted está en todo su derecho de reclamar; pero ya sabe, puede que pierda su tiempo”.

Mientras, otras oficinas no brindaron el servicio porque “no tenían conexión” o porque “no tenían dinero”.

“¿Cómo se pueden dar el lujo de no tener dinero?”, se pregunta Eva, quien dice ser vecina del Vedado y que necesita cobrar su dinero porque “el agua me llegó aquí”, y se señala el pecho. “No tuve gas hasta el otro día y lo que es peor: no tengo ánimo para limpiar aún”.

Eva intentó cobrar su dinero en la Western del Focsa y encontró un cartel que decía, entre otras cosas, “no hay conexión”.

Las remesas familiares son, desde hace años, uno de los principales entradas en la economía casera cubana.

(Tomado de Todo Cuba)

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