¿Víctor Mesa es realmente culpable de la derrota de Industriales?

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Más importante que la derrota de Industriales en la semifinal de la Serie Nacional 57, ha sido la derrota de Víctor Mesa.

Disímiles bromas y chistes han brotado tras el nuevo fiasco del equipo azul. Pero, ¿es realmente el explosivo manager culpable en esta ocasión? Las derrotas poseen una extensa variedad de factores aunque los aficionados, febriles adictos del triunfo, siempre buscarán un culpable que explique el fracaso.

A ciencia cierta, y debo afirmarlo, ésta ha sido una de las derrotas menos dolorosas de Víctor (VM32). Vimos un manager más calmado durante esta postemporada, un manager más cabizbajo y ecuánime que podrá esgrimir el punto a su favor de devolver a Industriales a la postemporada tras una pálida Serie 56.

Los azules anhelaron un pitcheo más profundo y maduro, añadido a la defensa que falló en momentos determinantes. VM32 aceptó su nueva derrota como una más que ya no duele tanto y es como si estuviera acostumbrado a vivir en ese espacio.

Los Industriales culminaron la primera fase de la Serie en el primer lugar de la tabla con 34-11, para luego caer al tercer puesto general en la 2da etapa (51-39). Ellos naufragaron contra repetidas lesiones de jugadores regulares como Jorge Tartabull o Yoandri Urgellés.

Su pitcheo lleva siendo por años el flanco débil, y esto fue insuficiente de corregir por Víctor. Como siempre sucede en las derrotas todos miran al manager, principal responsable de los triunfos.

La parte triste de la historia es que Víctor Mesa es ahora la imagen de la derrota, la impotencia del fracaso y el rostro sin cultura ganadora.

Por esta vez, no dolió tanto como otras. Mesa volvió a caer en un playoff tras ir delante. A sólo seis outs de la victoria y de pasar a la final, su principal relevista, Vladimir García falló su rol, Las Tunas se fue arriba en el marcador y para el juego 7 los azules padecieron la crisis sicológica y el Julio Antonio Mella fue testigo de la primera invasión de terreno en la historia de Las Tunas.

El anunciador local dijo: “Por favor, los aficionados, no lanzarse al terreno”, pero cómo le dices a una afición que no celebren después de acumular derrotas por más de 30 años.

Nada los detuvo y el terreno se llenó de pueblo, Víctor y los Industriales recogieron sus maletas y hasta la próxima temporada.

A mi juicio no existen culpables. Sólo un vestidor que recoger. Tal vez las derrotas de VM32 se perdonen menos que las de otros managers. No sabemos si VM32 volverá a dirigir Industriales o algún otro equipo.

Hay cosas que el deporte nunca puede explicar. Ahora mismo el misterio más desulmbrante del béisbol cubano es: ¿por qué VM32 nunca ha podido ganar?

(Tomado de Ciber Cuba)

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