¿Simpatiza el nuevo presidente Surcoreano con Kim Jong un?

Compartir
1473961224407

Sus seguidores lo consideran un político que tiene las manos limpias, mientras sus enemigos lo acusan de ser simpatizante de Corea del Norte:el político de centro-izquierda Moon Jae-in, ganador de las elecciones presidenciales celebradas hoy en Corea del Sur, no es una cara nueva en un país con una profunda división ideológica.
Más de cuatro años después de su amarga derrota en las últimas elecciones contra la conservadora ex presidenta Park Geun-hye, destituida en marzo por acusaciones de corrupción antes de que pudiera finalizar su mandato, este político de 64 años se convertirá en su sucesor, según las primeras proyecciones conocidas.
Su elección demuestra que muchos electores desean un nuevo comienzo tras las turbulencias políticas desatadas por el escándalo de corrupción en torno a Park. También en la tensa relación con el vecino del norte se esperan nuevas iniciativas de Moon para intentar un acercamiento.
En cuanto a la alianza con Estados Unidos, Moon quiere reforzar la voz de su país, aunque, al igual que las fuerzas conservadoras, defiende una fuerte relación con Washington. Y pese a sus deseos de acercamiento a Pyongyang, su postura sobre las sanciones impuestas a la cúpula comunista es más estricta que la del ex presidente Roh Moo-hyun, su mentor político. Roh siguió la conocida como ‘sunshine policy’ de reacercamiento de su precedesor Kim Dae-jung, que le valió el Nobel de la Paz en 2000.
Rompiendo con la línea dura con Pyongyang que defendía Park, Moon podría proponer un acercamiento menos conflictivo con el Norte y emanciparse de la tutela estadounidense.
“Yo percibo el fuerte deseo de la gente de cambiar el gobierno (…) Solo podemos hacerlo realidad cuando votamos”, dijo Moon después de emitir su voto acompañado de su mujer, en un recinto del oeste de Seúl.
Moon es partidario del diálogo con Corea del Norte para aliviar la creciente tensión por el programa nuclear y de misiles de su hermético vecino. También quiere reformar poderosos conglomerados de gestión familiar, como Samsung y Hyundai, e impulsar el gasto fiscal para crear empleos.
Moon, que perdió ante Park las últimas elecciones presidenciales de 2012, ha criticado a los gobiernos conservadores por no detener el desarrollo armamentístico de Corea del Norte. Aboga por una política de dos vías: por un lado el diálogo y por otro mantener la presión y las sanciones para alentar los cambios.
En una transmisión en vivo en YouTube, Moon dijo el martes que Corea del Sur debería asumir un papel diplomático más activo para frenar la amenaza nuclear de Corea del Norte y no mirar ociosamente mientras Estados Unidos y China conversan entre ellos.
Rara vez las tensiones han sido tan fuertes en la península coreana por el temor a un ensayo nuclear del régimen comunista de Pyongyang. Tampoco ayuda el carácter imprevisible del nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, que amenazó con solucionar la cuestión por la fuerza.
Por su parte China está descontenta con el despliegue de un escudo antimisiles estadounidense en Corea del Sur para contrarrestar la amenaza norcoreana.

Dejar respuesta