Las luces y sombras de Yulieski Gurriel al bate

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Yulieski Gurriel, inicialista de los Astros de Houston, está en medio de una buena temporada, pero una característica le ha impedido brillar aún más: es demasiado agresivo en el home plate. En 321 comparecencias, el Yuli solo ha obtenido seis bases por bolas.

Gurriel bateó.298/.324/.492, con 11 jonrones y 45 impulsadas en sus primeros 79 juegos de 2017, nada mal, sobre todo si se tiene en cuenta que en 32 de esos juegos apareció como séptimo bate en la tanda de Houston.

Hay dos preguntas que se imponen: ¿Por qué tiene Gurriel tan baja tasa de BB%? Y, ¿qué habría pasado si hubiese tenido más paciencia al bate?

El principal factor en la baja tasa de boletos de Gurriel es su agresividad a la hora de abanicar pitcheos, una tendencia bastante común entre los bateadores latinos, no solo de esta época. De los 81 cubanos que han tenido al menos 300 comparecencias en su carrera en las Grandes Ligas, solo 12 acumulan más bases por bolas que ponches. El líder de ese listado es el inmortal Minnie Miñoso, quien tomó 814 paseos, ganándole en 230 puntos a sus 584 ponches, todo en 7.712 veces al bate.

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A Miñoso, que alcanzó 186 jonrones en una carrera de 17 temporadas, le sigue Rafael Palmeiro como segundo con más boletos que ponches, y 100 o más jonrones. Palmeiro bateó 569 vuelacercas en 1.2046 PA, alcanzó base por cuatro bolas en 1.353 ocasiones, mientras se fue por la vía del ponche en otras 1.348.

Con la excepción de Miñoso, Palmeiro y un puñado más, queda demostrado estadísticamente que los cubanos, latinos al fin, han sido representantes del swing agresivo.

La tasa de boletos de Gurriel, de 1.9%BB —la décima peor de cualquier bateador con 300 PA o más desde 1920—, ha sido agrandada por su exagerada intensión de conectar bolas fuera de la zona de strike. En sus primeros 79 juegos, Gurriel bateó de 119-22 (.184) ante bolas que ni rozaron la zona de strike, lo que ha sido doblemente negativo para su promedio de bateo y su OBP. Algo sí es válido señalar, y es que Gurriel se ha ponchado solo el 11.5% de sus visitas al plato, un promedio mucho mejor que la media de las Mayores.

Estas son las tasas de ponches y bases por bolas de la MLB de 2014 a 2017:

2014: 7.6%BB, 20.4%K

2015: 7.7%BB, 20.4%K

2016: 8.2%BB, 21.2%K

2017: 8.5%BB, 21.6%.

Como reflejan los numeritos de Fan Graphs, tanto la tasa de boletos de los bateadores, como la de ponches, ha dado un salto de 2014 a la fecha.

Yuli registró su primer paseo el 17 de abril en cuenta de 3-2 mediante una recta de 92.0 mph del abridor de los Angelinos Jesse Chávez. Su más reciente fue el pasado 5 de junio, en 3-1, cuando Ian Kennedy le tiró una recta de dos costuras a 93.0 mph.

En las 25 ocasiones en que el espirituano estuvo en tres bolas, terminó bateando de 11-3 con picheos fuera de la zona de strike. En cambio, cuando golpeó pelotas en zona durante esa misma situación, su promedio fue de .320 (8-de-25).

¿Cuál habría sido el resultado actual de un Yulieski Gurriel más paciente?… Esto es algo difícil de estimar, aunque obviamente, ese OBP habría sido mejor, y su BABIP de .308 luciría un poco más sólido para un bateador que ha promediado .293 (91-de-305).

En los últimos 14 días, Gurriel ha puesto unos números serios en 36 PA: .353/.389/.588, con un .355 de BABIP, superior a cualquiera de sus estancias de diez encuentros durante 2017. Al ver este rendimiento, cabe olvidarse de la tasa de bases por bolas. Lo importante en el béisbol es producir carreras para ganar partidos.

De cualquier manera, a la temporada del cubano aún le queda muchísimo por delante, pues apenas comienza la segunda mitad.

De momento, Gurriel ha cumplido su papel en una alineación que sostienen José Altuve, George Springer y Carlos Correa, puro talento joven. Ganar el premio de Novato del Año de la Liga Americana le será prácticamente imposible gracias a un chico llamado Aaron Judge, pero Yuli Gurriel es ya parte de la gran carrera de los Astros de Houston hacia otra soñada Serie Mundial.

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