Famosa influencer y youtuber colombiana denuncia que fue victima de la discriminación cuando visitó Cuba

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La influencer y youtuber colombiana Cirle Tatis Arzuza, conocida en las redes como Cirle Pelo Bueno”, ha denunciado el racismo que sufrió durante su reciente visita a la Isla.

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“Jamás imaginé que parecer cubana por ser negra podría generarme tanta humillación “, comentó Cirle.

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Los amargos momentos vividos por la colombiana tuvieron lugar tanto en hoteles ubicados en Cayo Guillermo y La Habana, como hostales particulares localizados en Trinidad y Pinar del Río.

Compartimos este necesario relato de Cirle sobre algunos acontecimientos vividos durante su viaje a Cuba. Para reflexión…

Posted by Pelo Bueno on Friday, September 6, 2019

“Cuando llegamos a la primera ciudad en Cuba, Viñales, nos recibió una persona tan amable que fue casi como un padre. Pero, ¿quién dijo que los papás no tienen prejuicios? Ellos son los que más tienen y este no era la excepción.

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Al vernos lo primero que nos dijo fue: “¿cubanas?”. A lo que yo respondí: “no, colombianas”. Yo percibí una sonrisa y un suspiro como de alivio, pero imaginé que tener colombianas en casa lo hacía feliz.

De acuerdo a lo revelado por Cirle, el colmo llegó la noche antes de abandonar la casa.

“Si las mulatas colombianas son como ustedes, entonces son muy bellas,” dijo el dueño del hostal.

“Sí, las negras colombianas somos bellas”, le respondió Cirle.

El hombre, al ver que Cirle se definía como negra y no como mulata, cambió su semblante y le pidió a la youtuber que no se llamara “de esa forma tan fea, ‘negra’, pues ella era “una mulata bella…”. Sin palabras.

Otro de los sin sabores que tuvo que soportar la youtuber fue durante su paso por Trinidad, donde al pasearse agarrada de la mano con su novio, algunas personas no le quitaban la vista de encima e incluso se burlaban de ellos.

“(…) aunque lo que siempre quiero es ir y confrontar al que se burla, yo ignoré y lidié durante toda nuestra estancia con la mirada casi que acusadora y excavadora que se desvanecía ante mis ojos cuando me preguntaban de qué parte de Cuba era y yo respondía que era colombiana. Pude apreciar la vergüenza en la cara de muchos por haberme juzgado como lo que yo sospechaba y ustedes podrán estar imaginando en este momento”.

Quizás los momentos más intimidantes fueron los transcurridos en el restaurant de un hotel cinco estrellas de Meliá en Cayo Guillermo.

“Los meseros daban un trato cordial a los hombres blancos en la mesa, a mí y a la acompañante de nuestro otro amigo —él blanco, ella negra— nos trataron con desdén, y mucha descortesía. Yo estaba ahí pagando exactamente lo mismo que ellos, hombres blancos y europeos, pero yo no merecía un trato digno. Ni un solo día fue diferente.”

Cirle no se lo pensó dos veces y con todo su derecho se presentó ante el gerente del hotel para quejarse sobre la molesta situación.

“No todas las negras somos cubanas y no todas las cubanas con un hombre blanco al lado son putas. Y aun siéndolo, merecen un trato digno y respetuoso “, le dijo la joven al gerente de la instalación.

“Con mis palabras no pretendo decir que los cubanos son así, ni estoy ignorando la calidez y todo el amor que recibí de parte de otras personas y de mis seguidores durante el evento que tuvimos en Casa África, pero lo cuento porque creo que es necesario empezar a reconocer que tenemos en América un problema de raza, de clase y un problema machista también“, puntualizó en su post.

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