Entrevista a Roger Machado tras la sanción por negarse a jugar en el estadio de Sancti Spíritus

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Roger Machado. Foto: EFE/José Méndez.
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El portal digital CiberCuba publíco un entrevista realizada por Julita Osendi al ex receptor y mentor del equipo de los Tigres de Ciego de ÁvilaRoger Machado, tras la sanción de la comisión nacional por negarse a jugar en un estadio de Sancti Spíritus. A continuación le dejamos las preguntas más importantes de esta entrevista.

 

¿Qué pasó Roger, se te está pegando lo de Víctor en eso de protestar?
Con su amplia y hermosa sonrisa que no cambia con el paso del tiempo, responde.
“No, ya yo me disculpé con la afición espirituana pero allí no se podía jugar. Llovió copiosamente; esos terrenos que no son cabeceras de provincias no drenan lo suficiente. Raulito [se refiere a su versátil jugador de cuadro] en tercera tenía el agua por encima de los tobillos. Así no se puede jugar y exponer a una grave lesión a tus jugadores. Yo admito la sanción, ya me disculpé, pero eso fue así”.
¿Cómo y cuándo entras en las Series Nacionales?
“Aquí hemos cambiado de estructuras varias veces. Pues bien, yo a los 19 años, en el 1991, integro el sub 23. Pertenecíamos a la zona C y jugábamos con Las Tunas, Villa Clara y Camagüey. El mánager era Heriberto Pérez. Batee 351.
“Así me suben al equipo grande por Mariano Marín que era el receptor regular que se había lesionado. Miguel Albán era el mentor. Recuerdo que debuté frente al pitcher tunero José Miguel Báez, en choque escenificado en Puerto Padre, y en cuenta de 3 y 2, me ponché. ¡Tremendo debut! La segunda ocasión no fue mejor: fly al derecho contra el estelar villaclareño Rolando Arrojo. Así, al otro año vuelve Roger Machado a la sucursal. Ciego lo dirigía Mayito Salas que no me subió ni una sola vez. Sé que hablaba muy bien de mí, pero no estaba maduro y eso me ayudó”.
Yo tuve la oportunidad de conocer a Roger sin haberlo visto nunca por la opinión del destacadísimo narrador y comentarista deportivo Eddy Martin, quien nacido en Tamarindo, provincia avileña, vio a Machado jugar en una ocasión en la Liga de Desarrollo, y muy orgulloso me dijo: “lo que viene ahí es un cañón”, y así fue que alguien lo nombró ”el Cañón de las Rosas”.
En la temporada 92-93, Roger Machado alterna en la posición de catcher regular con Luis Raúl Castillo. Además de su distinguido porte, aterra con su poderoso brazo, su maestría al “mascotear” y sobre todo, por su inteligencia dirigiendo el pitcheo.
“Yo siempre fui un líder positivo, me seguían, nos queríamos y respetábamos; siempre, a pesar de mi juventud.”
Sin embargo, lo fundamental en Machado nunca fue la ofensiva sino lo que era capaz de hacer detrás de home. Y es que a la hora de hablar de Juan Castro, Ariel Pestano, Lázaro Pérez, Albertico Martínez, Ricardo Lazo, el nombre de Roger Machado no puede faltar.
Solo 69 errores en 7 mil 347 entradas para un formidable 985 de average defensivo dan fe de ello. Nos apunta en sus numeritos el colega Arnelio Álvarez de la Uz que sólo ‘pasboleó’ 56 veces con un excelente balance de bases robadas y cogidos robando de 250 y 352, para un 58,5 %.
¿Nunca te molestó ser eso, el segundo, detrás de Ariel Pestano?
“Pues no. Para mí Pestano es el mejor catcher de Cuba de todos los tiempos y estar detrás de él era un orgullo. No me dolía, lo admiraba. Lo ayudé siempre y lo forcé a ser mejor cada día, porque yo no me dormía sobre los laureles y siempre emulábamos. Nos llevamos como hermanos. Con Eriel Sánchez hacíamos un formidable trío de receptores”.
¿Cuál sería para ti el Team Cuba ideal de todos los tiempos?
“Ariel Pestano, Antonio Muñoz, Antonio Pacheco, Omar Linares; en el campo tengo 2: Germán Mesa y Eduardo Paret; Luis Giraldo Casanova, Víctor Mesa y Frederich Cepeda. Orestes Kindelán, designado, y Norge Luis Vera, Pedro Luis Lazo y el Tati Valdés en el staff. Dirigidos por Jorge Fuentes.”
Como sucede en todos los “beisboles” del mundo, muchos grandes peloteros pasan a comandar sus naves, pero en el caso de Roger es el único en nuestro país que lo hizo de inmediato; o sea, jugó hasta la cuadragésimo séptima y en la cuadragésimo octava ya era el mánager.
¿Fue difícil dirigir a los que fueron tus iguales meses antes?
“Para mí es un orgullo. He sido el primer pelotero cubano que en un año pasa de activo a mentor. Dirigí a 29 jugadores que habían sido mis compañeros ese año. Nos respetábamos desde siempre. Nunca ha sido difícil. Respeto, disciplina, confraternidad: esos son mis postulados y nos ha ido bien, ¿no crees?”
Y claro que les ha ido bien a los Tigres de Roger Machado: en 10 Series Nacionales como director: 3 primeros lugares, 2 segundos, 1 tercero y 1 cuarto. Buen palmarés, y con equipos que se renuevan año tras año por la salida prácticamente constante de muchos de sus principales baluartes a jugar en otras ligas.
¿Como mánager cuál ha sido tu momento inolvidable, más feliz?
“¡Ni qué decir! Mi primer triunfo como mánager, el primero de la provincia de Ciego de Ávila desde el surgimiento de las Series Nacionales, y nada más y nada menos que venciendo al equipo insignia, Industriales. Aquel hit de Ricardo Bordón al right field frente a Raisel Montesinos, a la altura de onceno capítulo; exactamente a la una y cinco de la madrugada. Eso no lo podré olvidar jamás.”
¿Y el peor momento?
“Tras derrotar en tremendo play off en la serie 53 a ese inmenso conjunto de la Isla de la Juventud; en la 54, le ganamos a Pinar, y éste ha sido mi peor momento”
Lo miro dubitativa ¿Ganar por segunda ocasión consecutiva y ser el peor de tus recuerdos?
“Nosotros comenzamos ganando los 3 primeros juegos; pusimos el play off a punto de mate. Nadie en este país dudaba del tercer triunfo de los tigres y ¿quién te dice que aquellos pinareños se rebelaron y nos empataron la finalísima? Esa situación se ha dado muy poco, incluso, en las Grandes Ligas.”
Conozco de tus mítines previos a juegos difíciles, ¿qué pasó ese día?
“Nada, nos miramos; con la vista nos lo dijimos todo. Pinar es un equipo grande, de historia, saben jugar pelota; pero, los Tigres son los Tigres, desde hace tiempo los reyes de la selva, y no íbamos a dejarnos vencer. ¡Y así fue!

Para leer la entrevista completa acceda al portal de CiberCuba.

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