El “santuario” de 75 mil dólares donde las estrellas exploran sus fantasías más privadas (+ Video y Fotos)

Compartir

En el mundo existen muchos rumores sobre sociedades secretas, exóticas, de personas con mucho poder económico, pero son pocas las que se dan a conocer, mucho menos dan publicidad sobre ellos.

Bautizado con el nombre de SNCTM, en alusión al vocablo “santuario” en latín, el club privado más erótico del mundo les cuesta a sus osados miembros hasta 75 mil dólares anuales para mantener una membresía que les permite explorar sus fantasías más privadas.

Esta sociedad secreta, compuesta por personas económicamente exitosas, rinden culto a su cuerpo, y es la nueva sensación underground en ciudades como Los Ángeles, Nueva York y Cannes.

Hace cuatro años que Damon Lawner —el enigmático fundador y propietario de SNCTM— decidió hacer realidad su visión de un espacio en el que hombres y mujeres pudieran llevar adelante verdaderos bacanales de la era digital inspirados en la era dorada de Roma y Atenas, donde los prejuicios instaurados a nivel social en lo que respecta al comportamiento sexual eran menos estrictos que en la actualidad.

Five Star

Las fiestas distan de ser multitudinarias y suelen estar compuestas por grupos reducidos de hombres que pagan alrededor de 1.900 dólares por evento o 1.500 si vienen acompañados por una mujer.

Para los más acomodados, una membresía anual de 75.000 dólares incluye el ingreso a todos los encuentros, mientras que un colgante con un león como pendiente otorga acceso a las habitaciones privadas. Los interesados en sumarse al selecto club deben realizar un juramento de sangre y firmar un documento de inspiración sectaria.

Desde mediados de agosto, una nueva serie de ocho partes llamada Naked SNCTM ofrece un vistazo de la vida dentro del club erótico. Se trata de un documental que sigue la vida de Lawner mientras él y su equipo organizan los eventos sexuales.

Según Lawner, su club “nunca se ha tratado del sexo… SNCTM es un lugar para excitarse, explorar, tomarse de las manos, darse cuenta de que el sexo no tiene que estar oculto. Puede ser abierto y celebrado, y eso está bien”.

(Tomado de Infobae)

Dejar respuesta