El Plan B del Real Madrid arrasa con el Deportivo (2-6)

Compartir
20170426-636288448898659136_20170426231228-kEt-U422069891894R5H-980x554@MundoDeportivo-Web
Five Star

El Real Madrid venció salvajemente al Deportivo, el partido acabó 6 a 2 a favor del team blanco. Pero lo más trascendental del encuentro fue la ausencia del conocido BBC.

Este miércoles, con Benzema suplente, Bale lesionado y Cristiano Ronaldo fuera de la convocatoria, goleó a un escandalosamente vulnerable Deportivo tras una nueva exhibición de fútbol de Isco.

Es un caso de estudio este Madrid, capaz de mejorar cambiando nueve jugadores de sábado a miércoles, alineando sólo dos titulares, y alardeando, en cierto modo, de antisistema: tres mediapuntas reciclados en centrocampistas (Isco, Kovacic y James) gobernaron el partido, ofrecieron trabajo y revelaron la solidez del acero.

El Madrid sustituyó pronto el partido por un festival. A los 50 segundos Danilo robó la pelota, se la entregó a Isco (cero minutos en el Clásico) y este a Morata (cero minutos en todos los partidos trascendentes de abril), que superó a Lux, con la defensa del Depor de oyente. El tanto resultó una manifestación a las puertas del despacho de Zidane. Una multitud echa la puerta abajo.

Five Star

Lo que llegó después fue una riada que se llevó por delante al Depor, que sólo durante diez minutos y después de un gol afortunado de Andone, creyó posible ganar la orilla. A ese tanto llegó después de encajar un segundo del Madrid, de James, tejido con paciencia por Kovacic, que saltó siempre varias líneas con su eslalom gigante, y Lucas Vázquez, y de sobrevivir a media docena de ocasiones más de aquella marea blanca. Morata se encasquilló demasiado, aunque también le anularon un gol (golazo) legal. El Madrid llevó la pelota de costa a costa, cambió posiciones, pisó el área, le dio el papel de héroe a Lux y exhibió el magnetismo de Isco, cuya magia fue indetectable para del Depor. Con todo, ese Madrid cargado de explosivos, pasó apuros en los diez minutos en que decidió avituallarse, tras el 0-2. Reemprendió la exhibición con el tanto de Lucas Vázquez, urdido por Isco con un cóctel de furia y seda: en un segundo pasó de la recuperación fiera a la ruleta mágica.

Tras el descanso, Mel metió un tercer central para taponar la herida y el partido resultó más cerrado, pero sin cambiar de propiedad. Asensio tomó el relevo de Isco al violín en un equipo insólitamente bien ensamblado teniendo en cuenta su interinidad. James, Isco y Casemiro completaron la exhibición en el partido más estético del Madrid en el curso y se consoló Joselu con buen cabezazo. El Madrid de Riazor estaba hecho para el futuro pero le están robando escandalosamente el presente.

Dejar respuesta