Dos cubanos entre los peores peloteros de MLB en 2017, según especialistas

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Los rendimientos de Ariel Miranda y el de Kendrys Morales en el 2017 fueron ampliamente criticados por lo especialistas

En 2017 no todo fue gloria para los peloteros cubanos. No todo fue el brillo de Yulieski Gurriel y la Serie Mundial, tampoco el éxito de José Abreu y la noche en la que bateó el ciclo, por ejemplo, o el cierre de temporada que protagonizó el zurdo Aroldis Chapman.

Como en la vida, también hubo malos desempeños, antillanos que no solo tuvieron una actuación gris tomando en cuenta sus trayectorias, sino que estuvieron en lo peor de lo peor de las Grandes Ligas.

El reconocido portal web Bleacher Report publicó un trabajo con las figuras más pésimas en la pasada ronda regular de la Gran Carpa. Allí aparecieron los nombres de dos isleños: Kendrys Morales y Ariel Miranda.

¿Por qué? Las razones se resumen a las estadísticas. Podrían salir a relucir, sin pensarlo mucho, el -0.6 de WAR (victorias sobre el reemplazo) de Morales según el sitio web FanGraphs o los 37 jonrones que permitió Miranda. Pero adentrémonos un poco más, empezando por el bateador designado de los Azulejos de Toronto.

Five Star

Si bien es cierto que el industrialista sacó la pelota del parque 28 veces, no es un número para dejar boquiabierto al mundo del béisbol, mucho menos si esa cifra la logró un hombre llamado a producir y cuya función, por su rol con los canadienses, es únicamente esa: batear.

Morales no entró en circulación con tanta frecuencia. Su poco llamativo promedio de .250 se combinó con un paupérrimo porcentaje de embasado de .308. Poncharse en 132 ocasiones (tope personal) y recibir únicamente 43 bases por bolas tampoco ayudó a la causa.

Por si fuera poco, el nacido en Fomento tuvo la tercera cantidad más alta de batazos para doble matanza en la Liga Americana (23). De hecho, nadie tiene más conexiones para dos outs desde el 2015 que él en las Mayores, con 66, una más que el dominicano Albert Pujols (65).

No por esto hay que olvidar que sí tuvo algunos flashes de buen rendimiento con el madero, incluido el encuentro en el que disparó los tres estacazos de vuelta completa.

También fue un toletero relativamente oportuno y con cierta facilidad para ligar ante lanzadores zurdos, algo que no es lo común en las Grandes Ligas. Pero sí: campo para mejorar tiene y es necesario que lo recorra. Lo sabe, por eso sus vacaciones fueron en el gimnasio y en la jaula de bateo.

Miranda quedó debiendo

Miranda, en ocasiones, lució como ese pitcher que puede establecerse en tu rotación de abridores. En otras oportunidades, y lamentablemente esto ocurrió en la mayor parte de la campaña, fue un serpentinero del montón con muy pocas habilidades para mantener la pelota dentro del parque. De hecho, registró más jonrones permitidos que aperturas (37 contra 29 salidas).

Su efectividad fue de 5.12, la quinta peor entre todos los escopeteros que trabajaron por al menos 160.0 entradas. Su FIP (Fielding Independent Pitching o Pitcheo independiente del Fildeo) es 5.73, el segundo mayor en esa lista. El siniestro, quien terminó perdiendo el rol de abridor de los Marineros de Seattle, concedió 2.08 vuelacercas por cada 9.0 innings, la peor relación en Grandes Ligas.

Lo que pueda hacer Miranda para evitar tantos bambinazos será ganancia. Quizás entre sus opciones sea aprender a lanzar el sinker o, más fácil, hacer mayor uso de su slider (0 HR en 2017 y .077 de AVG) y menos de su recta (24 HR en 2017 y .255 de AVG).

(Tomado de Swing Completo)

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