Cuba se prepara para enfrentar un fuerte terremoto

Compartir
Cuba-Haiti
Five Star

Cuba desarrolla una intensa preparación para enfrentar un “terremoto fuerte” que aún no llega y, en cambio, detectó más de 3.000 pequeños sismos en los primeros seis meses de 2017.

El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais) divulgó que fueron 3.141 los sismos que se registraron en el territorio nacional desde el 1ro. de enero hasta el 30 de junio de este año. El reporte indicó que la región del este fue la más activa.

Una buena parte de los movimientos telúricos, 1.584, ocurrió en Pilón-Chivirico, en la provincia de Santiago de Cuba, extremo este montañoso de la isla.

Sin embargo, y según el Cenais, solo 11 de todos los sismos en el primer semestre del año fueron “perceptibles” para la población. El mayor de estos, el 17 de enero en el oriente isleño, fue de una magnitud de 5,8 grados en la escala Richter y causó daños de menor rango en viviendas, sin víctimas. En 2016, ocurrieron 5.756 movimientos de tierra en el territorio nacional. De esos, 61 fueron perceptibles, y se localizaron también en la región oriental.

Five Star

Un especialista del Cenais recordó en la prensa local que el país “está situado en una zona límite de placas, sobre todo en la parte suroriental”.

“Este hecho aumenta las probabilidades de ocurrencia de un sismo de mayor intensidad en los próximos años, por lo que urge continuar trabajando en pos de la disminución de vulnerabilidades, principalmente en los territorios de mayor actividad y riesgo sísmico”, dijo.

En tal contexto se anunció que en 2017 serán instalados equipos chinos que “en caso de un terremoto fuerte, permitirán evaluar los datos de las sacudidas del terreno y los lugares con mayores perjuicios”, expuso Cenais. La isla ha vivido por siglos, y vive, temiendo a los huracanes, muy destructivos en el mar Caribe y que de acuerdo con los científicos podrán empeorar hasta el grado de “super-tormentas” con el calentamiento global.

Si se quiere, los ciclones suelen ser más “benignos” que un terremoto, según el criterio popular. Elena Hernández de 83 años de edad, hoy residente en La Habana, comentó a ANSA que sufrió “varios terremotos” cuando residía en Oriente, antigua provincia del este. “Los ciclones son terribles, pero uno tiene tiempo de guarecerse si sigue los partes ciclónicos. Son terribles pero uno puede sobrevivir. Con los terremotos no. Surgen y acaban en segundos y uno no supo nunca lo que pasó”, comentó.

Hernández confesó que “esa idea me saltó hace años al sentir moverse la tierra en Oriente pero gracias a Dios solo se sacudieron las lámparas de la casa que colgaban del techo”. Sin embargo, el peligro del “gran terremoto” está latente si se toma el ejemplo de Haití, república caribeña muy cercana al este cubano. En enero de 2010 un destructivo terremoto de 7,3 grados en esa nación causó miles de muertes y las alarmas resonaron en esta isla, incluyendo las de peligro de tsunamis que afortunadamente nunca llegaron. Un buen número de médicos cubanos que atendieron a las víctimas in situ, vieron de cerca lo que un sismo puede hacer. En 2016 ocurrió otro.

Cuba, y especialmente su región oriental, está ubicada en un área geográfica de sistemas de fallas con actividad sísmica.

Estudios sugieren que hay una alta probabilidad de que la falla de Oriente genere un sismo con magnitud 7 en un futuro próximo.

Y no se puede negar que la naturaleza, con los miles de sismos pequeños, esté “cursando avisos” previos, como los ciclónicos.

Dejar respuesta