Béisbol cubano: Situación de los equipos que comandan estelares ex peloteros

Compartir

Sin duda alguna, la quincuagésimo séptima Serie Nacional de Béisbol comenzó con nuevos aires y ¿por qué no?, con un entusiasmo que se había perdido casi totalmente.

En eso muchísimo tuvo que ver la entrada de dos figuras inmensas de la pelota cubana, al mando de dos elencos considerados CLÁSICOS: Santiago de Cuba y Pinar del Río. Claro que me refiero a Orestes Kindelán y Pedro Luis Lazo.

Esto unido al cambio de equipo de otro no menos gigante y a su vez, espectacular y controvertido, Víctor Mesa; esta vez comandando una nave azul urgida de triunfos.

La mesa estaba puesta para que la afición se sintiera atraída para ver el show que representaba el enfrentamiento de estos tres peloteros que tantos momentos de emoción brindaron a nuestras contiendas nacionales, y a su vez, como valiosos integrantes del CUBA.

Five Star

El que peor se las veía de inicio era Kindelán, pues para nadie es un secreto la renovación ostensible por la que atraviesan las avispas. Muy buen desempeño tuvo el Santiago sub 23 pero no es lo mismo con guitarra que con violín y, aunque nuestras Series Nacionales han descendido su nivel, éste es mejor que el que se juega en la sub 23.

¿Resultado? Santiago de Cuba, con todo y su Tambor Mayor, no pudo “sonar” en la presente campaña y quedó fuera de los seis que juegan en la segunda etapa.

Ahora bien, clasificados en la primera y cuarta posiciones, azules y pativerdes salían entre los favoritos, no sólo para ubicarse entre los 4 grandes, sino para luchar por la corona, que en el caso de los Industriales es un anhelo que ya se extiende por más de 7 años.

Pero para nada los sueños de los seguidores de ambos conjuntos y de sus amados u odiados managers han cumplido con las expectativas. Me voy a basar en las estadísticas de Julio César Padilla, Julito, que nos muestran elocuentemente la caída en picada de ambas novenas.

En 23 desafíos celebrados en esta segunda fase, Pinar e Industriales sólo han ganado 8 y 7 juegos, respectivamente, que los alejaría de la cima, ocupada ahora por Las Tunas, a 5,5 y 11 rayitas.

Como se “arrastran” los resultados previos, el debacle no es tanto para la tropa de Víctor que se halla en el tercer puesto con 40 victorias y 27 reveses, aunque si tuviéramos en cuenta nada más que esta segunda parte de la justa, los de la capital se sitúan en el último peldaño con 7 y 16 para un paupérimo  average de 304 .

Más se lo ha sentido el Rascacielos pinareño que anda por el quinto escaño bien lejano del ocupante del cuarto, Granma, a un casi insalvable 4,5 de distancia. Únicamente a los aguerridos artemiseños superan los chicos de Vueltabajo.

¿Qué ha pasado con estos conjuntos? Veamos primero a los giraldillos. ¿Cómo es posible que un equipo “pasee” literalmente hablando, la primera fase, ande perdiendo más que ganando. Y, por supuesto, dando gracias a que Pinar y Artemisa no han podido salir del sótano. La primera respuesta debe estar en los refuerzos que a Matanzas le han venido que ni de maravilla, por sólo poner un ejemplo, mientras a los azules, salvo uno escogido a última hora, Orlando Acebey Junior, poco le han rendido.

Sé que muchos que odian a Víctor Mesa, su forma de dirigir, su accionar (aunque ha estado muy tranquilo, parece que el color azul lo apacigua), sus “payasadas”, están felices. Criticar es lo más fácil que existe.

Y me pregunto yo: ¿qué se hace un equipo de fútbol sin portero; uno de básquet sin el base; uno de voly sin un buen pasador? ¿qué se hace uno de béisbol sin cátcher?

No justifico nada; quizás sí a quienes no han buscado entre más de 2 millones de habitantes que tiene la capital cubana, otro receptor de calidad. Pero, ¿qué hacer sin el único hombre que guía, que está enfrente de sus compañeros, que es el encargado de “pedir” lo que cada bateador requiere? ¿qué hacer cuando a tu cátcher le roban hasta la casa?

Las ausencias de los lesionados Frank Camilo Morejón, el receptor titular del CUBA por demás, y el segundo, Lázaro Ponce, desbancan de su paso al mejor de los colectivos.

A eso únanle las lesiones en otros peloteros claves como Víctor Víctor, Stailer Hernández, un veterano que aún hace falta, Rudy Reyes, el estelarísimo Freddy Asiel Álvarez y el refuerzo pinero Leonardo Urgellés, quien es baja definitiva.

Todo esto sin contar, para mí aspecto básico en este dilema, el pésimo accionar de un pitcheo más que endeble, cuyas “figuras”, encabezado por Frank Montieh, Noelvis Entenza, Alexander Rodríguez, Wilber Pérez no “escapan” ni ante los bateadores más débiles, salvo algunas buenas actuaciones esporádicas.

Por ejemplo, en la presente fase, hasta las subseries concluidas este sábado, en 192,2 inning, el staff de serpentineros de los leones permite 126 carreras limpias para un pobre 5,89 promedio de carreras limpias. Poncha a 106 contrarios y dá, nada menos que 112 boletos.

En los otros renglones bateo y defensa (en la segunda etapa), Industriales está bien: 305 de average con 54 jonrones y 368 impulsadas; mientras defiende para 979 con 8 pifias en 192,2 entradas aunque su producción de doble plays es baja: 26 en total.

En el ataque azul sobresalen su capitán Juan Antonio Torriente (431 ave), Jorge Tartabull (362) y Orlando Acebey, (320). Los que comentan, y son muchos, de problemas internos, he conversado con varios, bastantes, de todas las edades,  y los más viejos me dicen que “ningún equipo es tan malo cuando está en racha mala ni tan bueno cuando está en racha buena”; los más jóvenes que desconocen esa profética frase del maestro de la narración cubana, Rubén Rodríguez, me afirman “ningún problema, del profesor Víctor no tenemos ninguna queja; todo lo contrario”.

Vaya usted a saber; lo cierto es que han defraudado a sus fieles seguidores que siguen acudiendo al Latino con rumba y matracas, haciendo revivir, al menos en las gradas, aquellos lindos momentos de cuando el rugido del león se extendía por toda la Isla.

¿Y a Pinar? ¿Qué le pasa a los siempre combativos vueltabajeros?

No creo que Pedro Luis ande muy bien a pesar de no demostrarlo. Su amplia sonrisa sigue animando a sus parciales aunque todo indica que para las finales, no será necesario encender el alumbrado del “Capitán San Luis”.

Después de quedar cuartos tras la etapa inicial, Pinar marcha quinto superando nada más que a Artemisa. En 68 juegos presentan balance de 35 y 33; marchan a 11 de la cima y lo que es peor, a 4,5 del cuarto, Granma. En la segunda parte del campeonato se han comportado peor pues han ganado solamente 8 encuentros ante 15 fracasos.

Su mejor renglón, el pitcheo ha soportado 103 carreras limpias en 196 capítulos para un altísimo 4,74 con casi un equilibrio de ponches y bases por bolas 108 por 104. Nada parecido a la calidad de uno de los mejores, sino el mejor sobre el papel, cuerpo de lanzadores de Cuba.

El veterano Yosvany Torres, Erlys Casanova y Frank Medina suman seis de los 8 éxitos en la actual fase. Ofensivamente, Pedro Luis supo escoger muy bien sus refuerzos pues los experimentados Michel Enríquez (321 ave) y Frederich Cepeda (313) son sus mejores hombres junto al pinareño William Saavedra (325).

En el campo no han podido estar peor: en 196 entradas han cometido 40 errores para agónico 957. Los pinareños han defendido menos en esta parte del campeonato que en la inicial.

Valoren ustedes mismos por los siempre convincentes numeritos. Esto no quiere decir que los equipos de ambos estelares ex peloteros reaccionen; incluso, los leones aún pueden rugir alto, pero creo que, nuevamente, el cetro nacional se queda en la zona oriental aunque los cocodrilos bien pueden querer llevárselo para el pantano.

(Tomado de Ciber Cuba)

Dejar respuesta