Béisbol cubano: Granma se coloca a un paso de la final

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Colgados del brazo del estelar Lázaro Blanco, los granmenses vencieron 3-1 y llegaron a tres triunfos, a un paso de disputar su segunda final al hilo en la historia Foto: Juan Moreno

El derecho Lázaro Blanco cubrió la ruta y Granma puso hoy contra la pared a Matanzas con su triunfo de 3-1, que coloca a los Alazanes a un paso de reeditar la final del campeonato cubano de béisbol.

Muy meritorio resulta el hecho de que el equipo oriental haya hilvanado tres triunfos, que ponen la primera semifinal de la liga a punto de mate.

Blanco tomó desquite de su revés ante los Cocodrilos en el primer juego de la postemporada, y tras un parpadeo en el capítulo inicial maniató a la ofensiva matancera, que solo produjo cuatro incogibles en todo el desafío mientras se tragaba siete ponches, dos de ellos en la novena entrada.

Los saurios le marcaron su única anotación en el acto de apertura tras ligar sencillo del cabeza de tanda, Aníbal Medina, y doblete del ilustre veterano Frederich Cepeda, que fue subido al tercer turno en el orden al bate.

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El vigente campeón de Cuba igualó las acciones en el cierre del segundo acto, cuando el slugger Alfredo Despaigne, un hombre que encandila en la Liga Profesional Japonesa, abrió con doblete por el centro del campo y luego dos rolas al cuadro lo llevaron hasta la goma.

En el cuarto, aunque sacó poca renta a una situación de bases llenas sin outs, Granma produjo la que finalmente decidiría el pleito, tras el rodado para dobleplay del quinto madero Carlos Benítez.

El puntillazo no cuajó hasta el octavo frente al abridor Yosvany Torres, protagonista de otra sólida apertura, quien ya con dos outs soportó doblete del inicialista Guillermo Avilés, sucedido por boleto intencional a Despaigne, que finalizó su estancia en la colina.

Miguel Lahera, su sustituto, cometió un wild pitch que lo obligó a regalar otra base y con la casa llena también boleó al antesalista Raúl González para forzar la anotación de Avilés.

Para Torres su salida de calidad se resumió en tres carreras limpias, seis imparables, tres ponches y cinco boletos.

El antesalista Raúl González, un refuerzo causante de la gran polémica de los playoffs al dejar en el banco al líder jonronero Lázaro Cedeño, impulsó dos carreras para el triunfo de los caballos, que repartieron sus seis imparables a uno per cápita.

Fue el de este martes y con diferencia el mejor de los seis partidos en lo que va de postemporada, jugado en apenas dos horas con 16 minutos, algo así como una excepción de la regla.

Tal fue el dominio exhibido por los hombres a cargo de las aperturas

Pero los managers cubanos padecen de una irrefrenable propensión a matar rallys, y Carlos Martí, el timonel de los campeones, no se quedó atrás en el quinto episodio cuando intentó dos veces el sacrificio y al final, tras tener corredores en primera y segunda sin out, terminó por regalarle el cero al oponente.

(Con información de Prensa Latina)

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